Me piden que hable sobre mi, bueno
Soy buena, si te mantienes alejado de mi
soy boba, si aprecias mi amistad
soy amable si me sirves cerca
soy tonta si me enamoras
pero soy ojete si me obligas a estar cerca de ti, si te burlas de mi amistad, si me estorbas cuando estas cerca y si me desenamoras.
martes, 29 de julio de 2014
jueves, 19 de junio de 2014
Parte I.
Un día, me cansé de las mentiras, decidí que era momento de dejar de mentirle y engañarme. No lo quiero, no lo quise y no lo voy a querer. Listo. Lo dije.
Después de cinco años estoy libre. Te voy a buscar y te demostraré que el tiempo en mi corazón no ha pasado, que sigues emocionando mi corazón como hace 10 años.
No te he olvidado. Me pregunto si por las noches al soñarte he mencionado tu nombre, si alguna vez emocionada le he llamado por tu nombre de cariño.
Ya no habrá más llamadas en Navidad, Año Nuevo, tu cumpleaños, nuestro ex-aniversario, estaré contigo de pies a cabeza, de día y de noche, en cuerpo y alma, en las bien y el mal, en la salud y la enfermedad. Yo quise hacer esa promesa contigo. Y ese día, en el altar, imaginaba que eras tú, con tus ojos, con tu nariz perfecta, con tu piel canela, con tus manos ásperas...
Suenan los tonos de una llamada entrante. Parezco una adolescente temblando al segundo tono de la llamada.
Hablo conmigo, me escucho en mi cabeza: "Estas mal. ¿amores universitarios?, claro, te estará esperando. ¡Qué tonta, ya cuelga!
Y ahí está tu voz, igual a la de hace 6 años.
-Hola
-Hola- Se me sale el corazón y sé perfecto que tengo mi sonrisa estúpida en la cara. ...
No lo hubiese hecho. Éstas últimas semanas han sido la muerte. Me llamas. Te enojas. Gritas. Me insultas. Me preguntas por mi esposo. Traes a mi mente los lindos recuerdos de la escuela. Nuestros Planes, los que nunca llevamos a cabo. Me dices que me amas. Me cuentas de tu novia. Me ruegas que te regrese la llamada. Te encuentro al salir a pasear con Shakespeare.
Maldición. ¿cómo puede confundir el amor? ¿cómo es que no recordé lo miserable que eres? ¿cómo me olvidé de lo pobre que tienes el corazón? ¿porqué te soñaba?
Yo me he mentido, me he engañado, me he insultado y he faltado a los votos con mi esposo. Ésta noche iré por él al Aeropuerto. Han sido las dos semanas más largas de mi vida sin él. Y lo amo. Y lo amaré más que a ti, cada noche, en nuestras clases de yoga, en los jueves de karaoke con mis amigos, en las noches de película sobre el piso, abrazados, en nuestros viajes a los pueblos más lindos del país. En las caminatas entre las multitudes, entre mujeres que podrían robar su mirada, pero no lo logran.
Ya sé que tienes razón, tú no eres el príncipe Azul, no eres el hombre perfecto y por mi comportamiento yo no merezco a alguien que sí lo sea. Pero sí merezco a mi esposo, al mejor hombre del mundo, Dios no se equivoca al unir a las personas. Al bendecir los lazos amorosos. Al ponerte en el camino personas increíbles que te llenan de paz. Quien me hace sentir plena. Quien me abraza y protege cada noche, quien lleva el almuerzo cada mañana de mi cumpleaños y aniversario.
No pienso seguir viviendo de recuerdos. Imaginando que soy infeliz con mi vida. Porque yo la elegí. Porque el pasado no es, de ninguna forma, el mejor presente. Porque el presente no es el futuro y porque tú no eres amor.
No hay amor en la ambición, en la codicia, en los insultos.
No hay amor en el temor, en la sumisión, en la pasión.
No hay amor.
Después de cinco años estoy libre. Te voy a buscar y te demostraré que el tiempo en mi corazón no ha pasado, que sigues emocionando mi corazón como hace 10 años.
No te he olvidado. Me pregunto si por las noches al soñarte he mencionado tu nombre, si alguna vez emocionada le he llamado por tu nombre de cariño.
Ya no habrá más llamadas en Navidad, Año Nuevo, tu cumpleaños, nuestro ex-aniversario, estaré contigo de pies a cabeza, de día y de noche, en cuerpo y alma, en las bien y el mal, en la salud y la enfermedad. Yo quise hacer esa promesa contigo. Y ese día, en el altar, imaginaba que eras tú, con tus ojos, con tu nariz perfecta, con tu piel canela, con tus manos ásperas...
Suenan los tonos de una llamada entrante. Parezco una adolescente temblando al segundo tono de la llamada.
Hablo conmigo, me escucho en mi cabeza: "Estas mal. ¿amores universitarios?, claro, te estará esperando. ¡Qué tonta, ya cuelga!
Y ahí está tu voz, igual a la de hace 6 años.
-Hola
-Hola- Se me sale el corazón y sé perfecto que tengo mi sonrisa estúpida en la cara. ...
No lo hubiese hecho. Éstas últimas semanas han sido la muerte. Me llamas. Te enojas. Gritas. Me insultas. Me preguntas por mi esposo. Traes a mi mente los lindos recuerdos de la escuela. Nuestros Planes, los que nunca llevamos a cabo. Me dices que me amas. Me cuentas de tu novia. Me ruegas que te regrese la llamada. Te encuentro al salir a pasear con Shakespeare.
Maldición. ¿cómo puede confundir el amor? ¿cómo es que no recordé lo miserable que eres? ¿cómo me olvidé de lo pobre que tienes el corazón? ¿porqué te soñaba?
Yo me he mentido, me he engañado, me he insultado y he faltado a los votos con mi esposo. Ésta noche iré por él al Aeropuerto. Han sido las dos semanas más largas de mi vida sin él. Y lo amo. Y lo amaré más que a ti, cada noche, en nuestras clases de yoga, en los jueves de karaoke con mis amigos, en las noches de película sobre el piso, abrazados, en nuestros viajes a los pueblos más lindos del país. En las caminatas entre las multitudes, entre mujeres que podrían robar su mirada, pero no lo logran.
Ya sé que tienes razón, tú no eres el príncipe Azul, no eres el hombre perfecto y por mi comportamiento yo no merezco a alguien que sí lo sea. Pero sí merezco a mi esposo, al mejor hombre del mundo, Dios no se equivoca al unir a las personas. Al bendecir los lazos amorosos. Al ponerte en el camino personas increíbles que te llenan de paz. Quien me hace sentir plena. Quien me abraza y protege cada noche, quien lleva el almuerzo cada mañana de mi cumpleaños y aniversario.
No pienso seguir viviendo de recuerdos. Imaginando que soy infeliz con mi vida. Porque yo la elegí. Porque el pasado no es, de ninguna forma, el mejor presente. Porque el presente no es el futuro y porque tú no eres amor.
No hay amor en la ambición, en la codicia, en los insultos.
No hay amor en el temor, en la sumisión, en la pasión.
No hay amor.
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